Al día

Dos veces tonto

conducción imprudente

Hace unos días conocimos la noticia de un joven que conducía a más de 240 km/h por una carretera en la que el límite era de 120. Una noticia de las muchas que salen en los medios en la que un “individuo” excede los límites de velocidad y es multado. Hasta aquí más o menos lo normal, un radar que lo pilla o un coche de la Guardia Civil que lo ve mientras cometía la infracción. ¡¡Pero nooooo!! Su delito quedaba impune porque nadie lo había visto. Así que el chaval pensó que no tenía sentido ir a tremenda velocidad sin pavonearse de ello. Es que lo de contarlo entre el grupo de amigos ya no mola. Si se cuenta se hace a lo grande. Pam. Algo tan fácil como grabarse y subirlo a una red social. Ahora sí, que todo el mundo sepa a cuanto soy capaz de ir con el coche. ¡Ole tú, campeón!

Los hechos pasaron tal que así: La Policía Local de Las Pedroñeras (Cuenca) descubre un video de un vecino en el que un coche que circula a una velocidad excesiva. Estos se ponen en contacto con la Guardia Civil y tras comprobar que las imágenes son reales así como la velocidad que marcaba el cuentakilómetros identifican al “próximo campeón de la F1″ y se procede a su imputación por un delito contra la seguridad vial.

¿Te imaginas que vas tan tranquilo en tu coche y de repente algo te pasa por el lado como un avión? Va tan rápido y tan cerca de ti, que apenas has podido diferenciar el modelo de coche. Entra vértigo solo de pensar en cómo de inconsciente puede ser la gente al volante. Ya no solo se juega uno su propia vida y la de sus acompañantes, sino que también la de otros vehículos que circulan por la misma carretera. Ahora, además, se baraja la posibilidad de que se tratara de una carrera ilegal, ya que en video se ve a otro coche adelantando a mayor velocidad.

La suerte hizo que no chocara con otro vehículo porque una colisión a esa velocidad tan bestia no lo cuenta ninguno. Lo mejor está por llegar. Es para morirse de la risa. Ya que tremenda hazaña “solo” podría costarle de tres a seis meses de cárcel o una multa de doce meses y trabajos a favor de la comunidad. Eso sí “menos mal” que el carnet si que se le retiraría, aunque solo de uno a cuatro años. Vamos, con esa pena, las ganas de volver a repetir tal proeza siguen ahí.

Conducir a 240 km/h por una carretera es una bomba de relojería que podría explotar muy fácilmente. ¿No crees?

Aquí te dejamos más imprudencias vistas en Internet. A ver cual de todos es más inconsciente…

Sobre el autor

Azucena Aparisi

Azucena Aparisi

Responsable de comunicación en Kukut Estudio. Apasionada del blogging y de las historias al volante. En la vida como en la carretera sin prisa pero sin pausa.

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